La consejera de Fomento e Industria, Susana Román, presentó
ayer al Pleno de la Asamblea una propuesta para la
aprobación provisional de la gestión indirecta de la
Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). Los dos
grupos de la oposición, Caballas y PSOE, votaron en contra
de esta iniciativa, que salió adelante gracias a la mayoría
que tiene el Partido Popular en el arco parlamentario. Román
hizo “memoria” para recordar la “tantas veces debatida
frase, que es un lema, sobre el suministro de 24 horas del
agua a toda la población de Ceuta”. “Esto es una realidad
desde el Gobierno de Vivas y se traduce en más de 80
kilómetros de tuberías en saneamiento y abastecimiento, más
de un 33% de ahorro en el suministro diario de agua y se
está siguiendo la estela de la optimización en todo tipo de
cuestiones que sean referentes a la gestión del agua”,
comentó en su intervención.
Para Román, “prueba de ello es que en el Plan de Inversiones
de nuevo aparecerán más de tres millones de euros que se
volcarán en continuar con este trabajo en cuanto al
saneamiento, abastecimiento y disociación de las redes de
pluviales”.
El Gobierno de la Ciudad se planteó la incorporación de
“personal propio” y en segundo lugar pensó en la posibilidad
de externalizar el servicio “en manos de una empresa
especializada”. Según Román, la medida adoptada ha sido la
de llevar a cabo un contrato externo para gestionar la EDAR
porque en Acemsa “existe un déficit de personal técnico y
por eso nos apoyamos en empresas externas también en otras
áreas como el saneamiento y abastecimiento”.
Las “ventajas” de la gestión indirecta son: “Ahorro y
control de los costes operativos porque la entrada de una
empresa externa sí permite la creación de puestos de
trabajo, de 16 empleos”.
Sin embargo, la consejera no logró convencer ni al diputado
de Caballas, Juan Luis Aróstegui, ni al portavoz del grupo
parlamentario socialista, José Antonio Carracao. El primero
argumentó que Acemsa es la que debe gestionar este servicio
y aseguró que el informe presentado por el grupo popular era
“muy pobre, que es de una sola persona”. “En ese breve
informe se ha estimado un beneficio empresarial próximo a
los 500.000 euros”, aseveró. “Es un poco desproporcionado
que de esa tasa que van a pagar los ciudadanos un empresario
se lleve en concepto de beneficio esta cantidad, ¿ese es el
concepto que tiene el Gobierno del ahorro?”, ironizó el
diputado de Caballas.
“Al final, sale lo que sale, que es una decisión premeditada
de que todos esos servicios indirectos, como vienen haciendo
en los últimos años, se relacionan con una cuestión
ideológica y de un muy, muy fluido contacto con las empresas
privadas que se dedican a estas cosas”, sentenció el de
Caballas.
Román criticó a Aróstegui por “poner el automático y para
adelante” y le acusó de no participar en los consejos de
administración que tratan estos asuntos.
Por su parte, el portavoz socialista se opuso a esta gestión
indirecta porque “no significa un ahorro económico”. “Es un
servicio esencial que debe estar amparado en lo público, en
el interés general y no en las manos de un empresario que a
la postre, se quiera o no se quiera, lo va a mirar con
criterios para la rentabilidad de su propia empresa”.
“No me vale la razón que se pueda esgrimir el pliego de
condiciones técnicas porque es cierto que en él se
determinarán todas las cuestiones a priori y bien es cierto
que en nuestra ciudad no se es capaz de sancionar a las
empresas que incumplen los pliegos de condiciones técnicas;
hay una retahíla de ejemplos”, afirmó. “Es más seguro que
sea la Administración la que gestione la EDAR y hay una
oportunidad en la reorganización de las empresas públicas y
municipales que ha de acometerse para establecer esos nuevos
criterios e incluso con las contrataciones nuevas”, destacó.
|