Y eso no ha sido para unos solamente, como es debido, eso ha
afectado, para bien, desde la banca a la docencia y desde la
docencia y la discencia a los medios de comunicación, a los
transportistas y a una gran parte de la población.
Ahora, tras el descanso, la actividad tendrá que
incrementarse y si ese incremento afecta a todos, los que
tienen las principales responsabilidades, en el país, podrán
presumir de que “España va bien”, o de que “ya tenemos
brotes verdes”.
Muchos desplazamientos
Desde hace bastantes años, la Semana Santa ha representado,
en pocos días, el movimiento más intenso, en las carreteras
y aeropuertos, que en todo el año se puede dar en una sola
semana.
En cuanto a Ceuta, nunca se sabe cuando es cuando más se
sale, si en el puente de la Constitución, en las vísperas de
la Navidad, en los días anteriores a la feria, o en todos
ellos y en la Semana Santa, a pesar de que los precios de
las navieras siguen por las nubes.
Pero como Ceuta es parte de España, igual que lo puede ser
Ávila, Jaén, Cáceres, Lugo o Gerona, podemos decir que si
bien es cierto que de aquí salió una gran cantidad de
población, de Madrid, por algo es Madrid, fue la “releche”,
de Cataluña ni se sabe y, por el contrario, Sevilla recibió
a todo aquel que quería perderse en unas jornadas únicas,
pero no por asuntos de la piedad, sino por la juerga
continuada, en torno a unas imágenes llenas de luz y de
colorido, desde el Domingo de Ramos, hasta el de
Resurrección.
Dicen que en esos días de la Semana Santa, por citar unos
números, en torno a diez millones de personas, en tan sólo
una semana, lo que nos está indicando que la economía se
empieza a mover, más de lo que dicen la oposición o los
sindicatos, que por negar negarían al mismísimo San Pedro.
Los atascos de las navieras
Y los de los aeropuertos o las estaciones de ferrocarril,
han sido lo más notable para la incomodidad de los viajeros.
Las carreteras con atascos, las colas ante los mostradores
de los aeropuertos han sido monumentales y viajar desde
Algeciras a Madrid, una vez más, era una auténtica odisea,
especialmente, en el regreso a los puestos de trabajo de
cada uno.
Y eso sucede a cada instante, basta con que haya algo, medio
especial, en Madrid o en la ruta hacia Madrid desde
Algeciras para que, desde aquí, no se pueda viajar en tren,
porque a las primeras de cambio ya está lleno, y parece que
cuesta demasiado, en los tiempos que vivimos, tener unos
servicios que podamos utilizar cuando los necesitamos.
Es una vergüenza que, desde Cataluña se pueda salir o entrar
a cualquier hora, y por el medio que uno quiera y que desde
Algeciras, en tren, haya muchos días que, por estar
completo, no lo podamos utilizar si lo necesitamos, con lo
que hay cientos de personas que se quedan en el andén.
Y en cuanto a las navieras, si partimos desde Ceuta, en un
puente, en un fin de semana largo o en unas vacaciones, se
marcan unos horarios, no precisamente los que vendrían bien
a cientos de pasajeros y..., a esperar tocan.
El pasado Viernes de Dolores, los barcos de las horas punta
iban atascados, más de uno, entre los que me encuentro, nos
tuvimos que quedar hasta..., y mientras tanto, las compañías
no doblaron, como hubiera sido natural, a esas horas. Con lo
que más de uno se tuvo que quedar para los barcos de las
horas intempestivas, que además iban con más de un minuto y
más de diez de retraso. Algo que no mejora, y ya llevo años
en Ceuta.
¿Y los helicópteros cuando vuelven?
Las próximas generaciones, creo yo, que ya los podrán ver,
nosotros, mi generación y la que me sigue, lo dudo mucho y
ahora, en la campaña electoral, no sé si habrá algún osado
que se atreva a decir que con él de alcalde se podrá volver
a cruzar el estrecho por aire.
Lo de la ruta de helicópteros, mirándolo bien, es de “aurora
boreal”, porque empezaron a volar desde unas instalaciones
sencillas que habían utilizado y utilizaban los militares y
que a ellos les habían servido muy bien. Está claro que los
militares las habían utilizado para las necesidades que
tenían, no para lujos y para presumir, ante nadie.
Rápidamente, por aquello de que algo puede caer, se comenzó
a construir un helipuerto, de lujo si lo comparamos con lo
que había. La obra se hizo, el funcionamiento era muy bueno,
pero, de la noche a la mañana, “nos quedamos con el nido,
pero el pájaro había volado”.
¿Y ahora qué?. A esperar, se habla o se habló de compañías
fantasmas y de ahí no se ha pasado. ¿Qué nos dice sobre esto
el Gobierno de la Ciudad?. Espero que no nos responda con un
simple silencio.
Del buen tiempo a la “levantera”
De eso, les puedo asegurar que no es culpable el Gobierno,
ni la oposición, y ya es lamentable que en la época del año
que estamos, en cualquier instante corremos el riesgo de
quedarnos bloqueados. A más de un ceutí le acaba de suceder.
Los días de fiesta y sus alrededores acompañó el buen
tiempo. El lunes comenzó a subir el levante, el martes
primero reducción de rotaciones de los barcos y al final,
prácticamente, cortado el estrecho, con lo que en
circunstancias de este tipo es cuando más se echan en falta
los helicópteros, pero eso sí, a precios que sean
razonables.
El problema de los precios
Es la zancadilla que, desde tiempo inmemorial, se le viene
poniendo a Ceuta o a quienes quieren venir a visitarla. Y no
sólo cuando había o cuando haya helicópteros, también es
exigible para cruzar en barco. Y creo que, con base sólida y
con ganas de hacer algo que nunca se ha conseguido, nos
vamos a encontrar en las propuestas de Ciudadanos, grupo que
va en busca de trabajar y de proyectar la Ciudad por unos
derroteros que otros no han querido, no han sabido o no han
podido lograr.
Sabemos y en Ciudadanos lo saben que la operación es
complicada, muy complicada, pero desde este grupo político
que viene pisando fuerte, se dan cuenta de que mirando a ese
turismo que se resiste a llegar lo único que hay que lograr,
con sentido, es que para los ceutíes como para los
visitantes los precios tienen que ser otros, van a ser
otros, con lo que la línea más cara del mundo, como es la de
Ceuta a Algeciras o a la inversa, se convierta en una de las
travesías más atrayentes y asequibles de todas las que hay.
No me cabe ninguna duda de que si llegan a tener poder, que
lo van a tener y mucho, en la “Santa Casa Madre”, lo que
para otros fue un imposible, para ellos será algo que está a
la vuelta de la esquina, con lo que no se van a dedicar a
realizar obras faraónicas, sino a hacer que a Ceuta pueda
llegar gente, porque los barcos son más asequibles.
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