En tres días, días contados, hemos
pasado de tener que usar el abrigo y la bufanda, la
calefacción y el cuidado para no resfriarnos, a poder
colocarnos en plena playa, para ser los primeros en
tostarnos, antes de que entre la primavera.
Es la Ceuta de nuestros días y creo que en esto no habrá
cambiado de lo que era Ceuta, hace 85 años.
Bueno ..., hablando de playas si ha cambiado y mucho,
respecto a lo que era, tan sólo, hace 25 años, cuando las
playas, en las inmediaciones del Caballa, podrían ser
cualquier cosa menos lo que es, o lo que se entiende por una
playa.
Y este año, ya como quien dice, volveremos a tener las
playas en perfectas condiciones, en un orden hasta terminar
de estar acondicionadas todas.
Y aquí, que no me vengan con “peteneras” ni las de Caballas,
ni las de todos los que usan la crítica por la crítica,
porque es muy difícil encontrar una ciudad costera que tenga
su playa, perfectamente preparada, a menos de 25 metros de
las primeras viviendas.
Y es muy difícil encontrarnos con una ciudad costera que, a
estas horas, sí en la víspera del “Día del Padre” ya esté
preparando todo, para que antes de que haya finalizado
marzo, si el tiempo acompaña, cualquiera pueda pasarse la
mañana, la tarde o el día completo, “de playa” como si
estuviéramos en el mes de julio.
El viejo refranero español es rico y aplicable para cada
circunstancia, por lo que aquí, a aquel que manda en esta y
otras muchas parcelas le cabe eso de: “un hombre prevenido
vale por dos”, y por más de dos va a verse votado, una vez
más, en los primeros veinte segundos, una vez abiertos los
colegios, para ir a depositar el voto.
Pero mi intención hoy no es hablar de elecciones, que de
ello tendremos tiempo y más que de sobra, para hacerlo. Hoy
lo que debemos resaltar es la eficacia y las ganas de tener
las cosas a punto, para que, con el buen tiempo aquí, nadie
deje de disfrutar, ni por un momento, de cualquiera de las
playas de Ceuta.
Ya hemos visto en acción al Parque Móvil, o lo que es casi
de la familia, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, empezando
a limpiar las playas de la Ciudad.
Y ha habido un tacto especial y muy acertado, en el lugar de
comienzo, aquí los asesores han sabido “asesorar”, con lo
que se ha comenzado por la playa de Benítez.
Y digo esto, porque si hubiera sido la primera en ser
acondicionada la de la Ribera, ya hubiéramos estado “con la
burra a brincos”, especialmente desde los del “no” a todo y
hubieran hablado de las preferencias del presidente al ser
esa playa la más cercana de su casa.
El programa, por algún sitio tenía que empezar y llevará un
orden ahora, desde la parte más céntrica a las playas más
alejadas, con lo que se irá así: la Ribera, Chorrillo,
Almadraba .... , o lo que es lo mismo, seguir una línea y no
ir a “ saltos”, porque para eso ya están otros que aspiran a
tener “su huequecito” y con ello la tribuna para intoxicar
el ambiente.
Ahora, y habrá que tocar madera, lo que hace falta es que el
levante no nos vuelva a azotar, porque ello implicaría
comerse, una vez más, una gran parte de la playa que habría
que reponer, otra vez, como se está haciendo, estos días en
La Ribera.
Aquí, para ir a la playa, no hace falta que sea verano,
incluso en el invierno, como estos días, se puede ir.
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