El Goyu-Ryu no podía permitirse un tropiezo en el Benoliel,
después de las derrotas en Cádiz y Granada. Los ‘gimnastas’
hicieron valer el factor casa para derrotar con suficiencia
a la AD Nervión, un rival de la ‘clase media’, que llegaba
en forma tras sumar diez puntos de quince posibles. Manu
León reconoce que el triunfo fue más fácil de lo esperado
porque “el Nervión, aunque tiene jugadores interesantes, no
ha venido con la motivación suficiente para hacernos daño”.
El entrenador del equipo caballa vio al rival “ambicioso” en
los primeros quince minutos “al jugar con la defensa muy
adelantada para intentar sorprendernos”, pero su equipo
llegó con facilidad a la portería nervionense pudiendo
“haber marcado cuatro o cinco goles, porque tuvimos
ocasiones claras y dos palos”. Paradojas del fútbol el
‘Goyu’ hizo el primero cuando su juego perdió intensidad y
dejó el choque muy encarrilado con el segundo en la última
jugada de la primera parte. “Los dos goles de Benji, sobre
todo el segundo que ha sido de los que llaman psicológicos,
dejaron el partido casi sentenciado a nuestro favor”.
Los cambios, obligados
En el segundo periodo hubo poco fútbol y un tercer gol de
Iván que incrementó la renta de los locales. “Pensaba que el
Nervión ‘pegaría’ un arreón, pero con los cambios no
mejoraron y hemos sabido controlar el juego, a pesar de
cambiar a Corrales, Fali, Abraham y Javi Garrido, cuatro
futbolistas que sufrían molestias físicas. Tenemos un
banquillo profundo porque el rendimiento del equipo no se ha
resentido con los cambios”.
La sexta victoria en casa mantiene al Goyu-Ryu en una zona
tranquila, aunque el responsable técnico de los amarillos
reconoce que tienen la asignatura pendiente de los partidos
a domicilio. “Fuera de casa sólo hemos sumado un punto y
hasta que no aprobemos esta asignatura los partidos en
nuestro campo son fundamentales... Un ‘pinchazo’ ante el
Nervión nos hubiera complicado la vida porque estaríamos en
la zona de los ‘nervios’ y cuando un equipo pierde la
confianza suele ocurrir que no te sala nada ni en casa ni a
domicilio”.
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